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Una Maquina de guerra de lxs trabajadores en salud comunitaria

Mi experiencia (A.L. Palacios) en la construcción de la Red de acompañantes terapéuticos «EnlazAT» desde la perspectiva de nuestra Consultora Poiesis.

Los primeros miembros de la red EnlazAT nos conocimos en distintas jornadas de protesta en las puertas de IOMA debido al atraso sistemático (mas de 4 meses) en el pago de nuestras prestaciones en salud, y a partir de ese intercambio, fuimos creando varios diagnósticos individuales y algunos compartidos. El primero de ellos tenía que ver con la siguiente idea: «Para que nos paguen, hay que hacer quilombo».

Según mi percepción y lectura, esa dinámica es la que se naturalizó tanto para los empleados y funcionarios de IOMA como para lxs AT y CD. Desde IOMA, entonces no se preocupaban por achicar los plazos de pagos o mejorar los procedimientos administrativos porque es más fácil y más barato pagar las prestaciones cuando quieren desmovilizar una protesta, o directamente pagar cuando a ellos les conviene políticamente y financieramente hablando. 

De nuestro lado, como trabajadores de la salud comunitaria, eso nos deja en una posición de mayor incertidumbre y de estrés constante, de estado de alerta y lucha diaria, que se repite mes a mes.

Esta lógica conforma una especie de repetición que no cambia el funcionamiento de IOMA y además perjudica la salud mental de quienes luchamos, debido al desgaste psíquico y emocional que implica sostener esa lógica en el tiempo. Está claro también que luchar, en este caso, es una necesidad y no es una opción, ya que estamos hablando de nuestro sustento y dignidad como trabajadores (exploramos la articulación entre las condiciones laborales, la dignidad humana y la salud mental acá: ir).

En base a este diagnóstico, me propuse hacer las cosas de una forma diferente y poner en primer lugar de importancia, la dimensión estratégica de la lucha, inspirado en otras experiencias de conducción de mi pasado y en la teoría de Guattari y Deleuze. En ese contexto conocí e invite a 4 colegas a participar de de esta idea global, y constituimos así un equipo de coordinadores, a partir del cual comenzamos a construir la red EnlazAT.

Esta visión estratégica a la que hago referencia, implicaba trascender, superar dialécticamente la espontaneidad, la bronca, el malestar y las ganas de romper todo. Superar no quiere decir «solo» negar, es decir, la movilización y la protesta es necesaria, pero tiene más efecto si se encuentra dentro de una estrategia. Esa estrategia es la que nos permitió lograr una mesa de trabajo a partir de una convocatoria a movilizar en las puertas de IOMA, pero que tuvo lugar solo tras el incumplimiento de acuerdos establecidos en la primer reunión de negociación con funcionarios. Esto es lo que generó un nuevo compromiso con el dialogo, sacándonos a nosotros mismos del lugar de oposición permanente y devolviendole a IOMA su falta anterior de compromiso y a la palabra, y habilitando otras instancias nuevas de trabajo colaborativo.

¿Cuál fue la estrategia? Crear una máquina de guerra. Una máquina de combate que hoy llamamos “EnlazAT”.

Una máquina de guerra, según el esquema de Deleuze y Guattari, no es un aparato militar sino un proceso colectivo dual: funciona simultáneamente como una fuerza de resistencia para «fugar y combatir» los aparatos de captura institucional que generan precariedad (como los retrasos de pagos de IOMA), y como una fuerza generativa, de creación deseante que produce nuevas subjetividades y formas de vida autónomas (lo que permite construir dignidad y sacarnos de la pasividad sufriente). 

Crear una máquina de guerra es estratégico porque permite a los colectivos no solo desestabilizar la inercia institucional a través de tácticas creativas y disruptivas de «creación de armas», sino también fortalecer sus propios «agenciamientos colectivos» (nuevos lazos entre nosotros: AT y CD), «decodificar flujos institucionales» (desnaturalizar lo que funciona mal) para infiltrar y transformar la institución conociendo sus procedimientos internos, e inventar nuevas soluciones y territorios sociales más justos y por fuera de las formas que perpetúan la precariedad y la erosión de la dignidad humana. 

Una máquina de guerra, según mi forma de entenderla, implica articular bajo una sola estrategia global, diferentes espacios, territorios y armas de lucha y combate: protesta, prensa, medios, volantes, redes sociales, ley AT, pero al mismo tiempo que construimos organización e institucionalidad.

En épocas del neoliberalismo capitalista, toda maquina de guerra que pretende transformar y desplazar el poder, debe inevitablemente, articular, agenciar dentro de una misma estrategia: distintas grupalidades (CD, AT, familias, afiliados, prestadores, etc.), diferentes intereses (cobrar, salud comunitaria, sindicales, etc), diferentes dimensiones del conflicto (política, ideológica, etc.). Esta necesidad estratégica es clave, debido a la fragmentación estructural del lazo social, del nihilismo político y del individualismo, que son tan usual y comunes en estos tiempos que corren.

La maquina de guerra entonces, no es maquina que destruye, desplaza sentidos y poder, al mismo tiempo que crea nuevos modos se ser y habitar el mundo en articulación con otros: lo que llamamos usualmente como «construir organización» (que no es lo mismo que juntar gente bajo una misma consigna o interés, que es en lo que han devenido muchos partidos políticos).

En su momento pensé 3 armas de lucha: 1) un diagnóstico estadístico provincial mediante un formulario online, que permite fundamentar nuestros reclamos con datos concretos y con llegada a mas de 20 ciudades (y podes desestabilizar la excusa de IOMA de que todo depende del desfinanciamiento del gobierno nacional además de que puede ser difundido a través de medios de comunicación); 2) nuestra capacidad de usar nuestros cuerpos para protestar y visibilizar; y 3) nuestra llegada a los medios de comunicación para visibilizar nuestro reclamo. Una 4rta arma será la Ley AT cuando se apruebe (ver nuestra estrategia en el Senado Provincial).

El formulario online que mencionamos («1er arma») también permite crear estadísticas que permiten evaluar y concluir sobre el funcionamiento de IOMA para con los AT y CD en distintos aspectos, como atrasos, uso del token, evaluar la atención digital y presencial en distintas sucursales, generar estadísticas del perfil de formación AT, etc. Esta información podía y puede utilizarse para negociar y fundamentar diferentes estrategias de reivindicación de derechos para nuestro colectivo, debido a que son «datos duros» irrefutables provistos directamente de la experiencia con IOMA en toda la provincia.

Algunos graficos:

Estas armas son las que nos dan poder, y a ese poder lo podemos usar para equiparar las fuerzas entre IOMA y nosotros, y poder así, lograr sentarnos a negociar con cierta “igualdad”. Sin ese poder, no podemos negociar. Por eso mismo necesitamos de todas y todos los trabajadores unidos en una red. Negociar no es ceder, sino ir logrando avances paso a paso en función a lo que se puede, y no a lo ideal que nunca llega. Se trata de ir corriendo la vara hacia nuestros intereses como trabajadores. 

Por otro lado, era necesario desplazar el sentido para crear nuevas narrativas: tenemos que dejar de ser “los quilomberos”, “los antiperonistas” y los “troscos de izquierda” (desde la visión de IOMA), ya que con esas narrativas buscan deslegitimar nuestra lucha. Justamente por ello, debemos crear otras identidades propositivas que no se definan solo desde la oposición: somos lxs que estamos a favor de la dignidad humana, de la salud mental comunitaria y a partir de ahí, construimos empatía y simpatía con todos los sectores de la sociedad, independientemente de sus preferencias partidarias: “charlamos con todos, pero no nos vendemos con nadie”.

El funcionamiento de la Maquina de guerra y la Teoría de Conflictos, principalmente lo referido al ámbito de la negociación, es lo que nos permitió lograr la creación de una mesa de trabajo en conjunto con IOMA, y a partir de allí, iniciar un trabajo colaborativo que mejore los atrasos en los pagos (ver mas sobre mediación y negociación).

Otro de mis aportes fue el de visionar y ayudar a construir una organización/institución con funcionamiento democrático y horizontal, pero con lógica centralizada (ver horizontalismo centralizado), es decir, el armado inicial de nuestra “máquina de guerra”: uniendo sus partes (las personas), estableciendo sus funciones y programando su “lenguaje” (su narrativa política). Es una tarea que lleva tiempo y esfuerzo, y que tras mi salida de la coordinación (12/08/2026), continuará el nuevo equipo de liderazgo y lxs casi 300 personas que integran la red al día de la fecha.

Como modo de organización, se utilizó nuestro modelo anteriormente citado y se crearon grupos de trabajo separados en consignas o temas, en donde cada persona de forma digital puede participar o generar discusiones y debates, de forma horizontal. Luego cada coordinación se encarga de adecuar esas producciones dentro de la estrategia global de la Maquina de Guerra.

También mencionamos, que se encuentra en tramite frente a la Dirección de Entidades de la Municipalidad de La Plata (mis compañeros de trabajo), la personalidad jurídica de EnlazAT, lo que permitirá institucionalizar la red como una Asociación Civil.

Crear una institución independiente como EnlazAT, nos permitió fortalecer la dimensión deseante de la máquina de guerra, es decir, también nos va a permitir crear dignidad y contención. Aspectos necesarios para mantenernos fuertes, saludables mentalmente y no abandonar tempranamente las luchas colectivas. El humor, la mística, juntarse, tomar mate, etc., también son acciones necesarias, justamente, para fortalecer nuestros lazos y por ende hacer más fuerte nuestra máquina de guerra. Hacerla fuerte y efectiva va a depender de todas y todos: Nadie se salva solo.

Una característica fundamentales que sostienen los pensadores e intelectuales posmodernos, principalmente centrados en la biopolítica, es que la dialéctica ya no es suficiente para instituir procesos revolucionarios o contra hegemónicos, debido a que las características del lazo social y de la forma de ejercer el poder, ya se dan de otras formas. En este sentido, se propone pasar de una lógica de «contra poder» hacia una idea de «desplazamiento del poder» y un buen ejemplo es el feminismo: no es ir en contra del varón, sino desplazar la forma en que el poder se articula en la masculinidad: el patriarcado.

Justamente por ello, la estrategia con IOMA busca trascender, superar, la lógica adversarial o de mera oposición.

Leer mas sobre el concepto de “Maquina de Guerra” de Deleuze y Guattari: https://vitalidadzalvaje.blogspot.com/2017/05/que-es-la-maquina-de-guerra-la.html

Resultados:

A partir de la implementación de nuestra estrategia, logramos bajar un 30% la cantidad de reclamos en el primer mes de funcionamiento, y por ende, bajaron la cantidad de dificultades de auditoria o de pago. Definimos que cada 15 días le entregaríamos a IOMA un Excel con todos los reclamos cargados en el formulario, siendo que en la primer entrega del 17 de julio llegamos a 62 reclamos y en la segunda entrega del 29 de julio, a 145 reclamos en toda la provincia. Luego IOMA resuelve o soluciona, y devuelve en el mismo Excel, el detalle de lo realizado o lo que falta realizar.

Esta dinámica genera un triple chequeo de auditoria antes de que llegue la fecha de enviar al pago: la nuestra como Red, la de la Dirección de Prestaciones y además el circuito tradicional en las que que las y los trabajadores de IOMA participan en su circuito administrativo. Esto permite detectar mas tempranamente cualquier traba burocrática y resolver problemas, y por ende agiliza todo el proceso de pago.

Destacamos que el logro es muy significativo debido a que estamos hablando del primer mes de trabajo en conjunto bajo la estrategia anteriormente mencionada: IOMA tiene un plazo de pago ideal de 40 días, por lo que en julio se enviaron los reclamos de mayo, y en unos días estamos entregando los reclamos de pago de Junio, por lo que en el gráfico actualizado al día de la fecha, se incluyen esos reclamos, mostrando una diferencia del 30%.

El resultado colateral pero que es parte de la negociación, es que IOMA reduce con nuestra red, la carga administrativa que se genera para responder a situaciones particulares, ya que al centralizar la información en un solo listado, les es mas fácil y eficiente responder a distintas situaciones, bajando el nivel de conflictividad que los trabajadores tienen con IOMA.

Por supuesto, y es obvio, que nos encontramos lejos del funcionamiento «ideal» de la Obra Social con respecto a los prestadores AT y CD, pero si es evidente mediante datos concretos y las mediciones que presentamos, que la estrategia funciona.

El desplazamiento del sentido (las narrativas) y del poder mediante la maquina de guerra, implica también que uno pueda vislumbrarlo como un logro a diferencia de otros modos resultadistas de la vieja lógica del ideal revolucionario de «tomar el poder». Esta ultima lógica suele implicar frustraciones constantes o ideas de que al «no poder cambiar todo, no se puede cambiar nada». La maquina de guerra apunta a lo contrario: desplazar el poder y construir desde la líneas de fuga del poder al que cuestionamos, es decir, allí donde no somos alcanzados por él. En nuestra experiencia, crear, instituir, justamente, implica el ámbito de lo deseante: nuestra vocación sobre la salud comunitaria y nuestra practica situada, al mismo tiempo, que no abandonamos nuestros objetivos de reivindicadores de derechos.

Quedará para otro momento, el debate sobre como crear una maquina de guerra que funcione sola y sin la necesidad de un liderazgo marcado o definido. Ese era también nuestro norte, apoyandonos en las concepciones del Esquizoanálisis de Guatarí y Deleuze, pero no la hemos podido ver en funcionamiento debido a mi pronto retiro de la coordinación de la red, debido a motivos de tiempo, agenda y situaciones personales.

Lo que si tenemos claro, es que al inicio, conducir esta estrategia de maquina de guerra, no es fácil e implica un liderazgo muy formado y con experiencia política, que permita construir sin quedar atrapado en lógicas que no se pueden ver si no es a través de herramientas simbólicas.

Otro pendiente, es la de construir una «pata gremial» una vez que se haya aprobado la Ley AT, y poder sumar así fuerza de lucha al colectivo.

Notas finales:

Mas allá de la especificidad profesional en torno al AT y CD y su relación con IOMA, la visión política siempre estuvo puesta en fortalecer, defender, y jerarquizar el enfoque comunitario en salud mental. ¿Porque?. El amo, hace rato que dejó de ser de la lógica del Uno, y hoy lo debemos buscar en la lógica de lo Múltiple. La dominación en épocas del neoliberalismo posmoderno se ejecuta a través de distintos dispositivos que no siempre podemos relacionar de forma rápida con el poder (antes podíamos hablar del Rey, del estado, etc.). Un buen ejemplo de la lógica actual es la relación entre el modelo medico hegemónico, las farmacéuticas, los manuales diagnósticos y determinadas líneas teóricas en salud. A todo ello, claramente, lo podemos relacionar también con los intercambios económicos y las obras sociales. Entonces, defender y fortalecer el enfoque comunitario en salud va mas allá de una pelea focalizada en IOMA, sino que apunta también justamente a lo que ya dijimos que es la razón de ser principal de la maquina de guerra: agenciar, unir, todos los territorios y fuerzas de lucha para desplazar el poder e instituir nuevas lógicas que brinden condiciones de salud y de mayor dignidad para las personas.

Esta trama de poder verticalista y hegemónica también es la que genera procesos de desvalorización del trabajo AT y CD, porque aún se contemplan estos roles como secundarios y auxiliares al saber medico y psiquiátrico dominante. Desvalorización que afecta el lugar de estas profesiones en la legitimidad social y también en el salario o precio recibido por las horas trabajadas.

Lo contrario, en una verdadera perspectiva sanitarista y comunitaria en salud, tendria como agentes centrales e igualmente jerarquizados, a aquellos efectores de salud que tienden el puente entre los profesionales y la vida social de los personas, como lo son los AC y las CD.

Otro aspecto de la misma discusión, es la formación de los AT, debido a que muchos de ellos adhieren sin una visión critica, modelos teóricos y fundamentos de la propia practica que se condicen con estos mismos factores de poder que desvalorizan su propio trabajo. A menudo los programas de estudio AT son positivistas y centrados en el diagnostico legitimado desde el modelo medico hegemónico como el DSM-IV por ej.. Debatir esta formación desde una perspectiva desmanicomializante, comunitaria y situada, también es un objetivo de la maquina de guerra.

En nuestra experiencia con EnlazAT, allí, en el aspecto formativo, es donde encontramos las mayores resistencias, incluso, en el equipo coordinador. No es tan fácil, tal como explicaba Foucault, visibilizar las relaciones entre el saber y el poder y es sin dudas, en donde mas debemos hacer hincapié porque el saber construye realidad y formas de percibir el mundo. Y cuanto mas acotado o hiper especializado sea ese saber, mas aspectos de las relaciones entre saber-poder quedan por fuera de nuestra conciencia. La maquina de guerra también debe poder articular este aspecto, justamente, para desplazar estos saberes positivistas y dar lugar a otros que sean mas coherentes con un enfoque comunitario en salud, o al menos, para construir espacio para alojar nuevas preguntas.

Ese fue siempre nuestro norte mas amplio, defender y jerarquizar el modelo comunitario en salud y también es el modelo que nos incluye a distintas profesiones, disciplinas y trabajadores en un mismo frente de lucha y de creación, un frente que llamamos «la maquina de guerra».

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