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Goce, amo, esclavo y padre en Lacan, J. (1992) El Seminario Libro XVII (Cap. El amo castrado pp. 97-102) (2025)

El presente escrito se encuentra focalizado en la clase VI del Seminario 17 de Jaques Lacan. 

En las clases anteriores del Seminario, Lacan desarrolla la estructura de los discursos, y ya las trabajamos en el siguiente escrito (aquí).

Lo primero y muy importante que nos gustaría decir es que consideramos que la presente clase del seminario es muy difícil de entender sin al menos leer las clases del mismo Seminario en donde Lacan especifica y describe la dialéctica del amo y el esclavo, su relación con el saber epistémico del primero y el saber-hacer del segundo y la formulación de la filosofía como saber amo y su diferencia con la ciencia.

Mencionada dinámica en torno al saber es necesaria para poder captar que es un amo, que es un esclavo y cual es el lugar del saber en esta relación. También permite situar de mejor manera el concepto de goce dentro de esta dialéctica y al psicoanálisis como reverso del discurso amo.

Lo primero que dice Lacan en la clase VI es lo siguiente: 

«Ya deben empezar a advertir que el reverso del psicoanálisis es lo mismo que este año introduzco bajo el titulo del discurso del amo» 

¿Pero que quiere decir el reverso? ¿Cuál es la relación entonces entre ambos?

La idea de reverso no debe ser entendida «como en dirección contraria» desde el punto de vista del contenido del decir, ya que posiblemente sea lo mas intuitivo de concluir en una primera aproximación al texto porque en general caemos en la encerrona mas común para leer a Lacan, que es leerlo con la misma física y geometría que utiliza Freud.

Veamos un ejemplo de dirección contraria con respecto al contenido:

Discurso amo: Debes contraer matrimonio

Dirección contraria: No debes contraer matrimonio

Es evidente como ambas posiciones implican una estructura discursiva del tipo amo, aun cuando en el contenido vayan en direcciones opuestas con respecto a la idea de matrimonio.

Lacan mismo realiza esta advertencia y dice mas abajo:

¿Entonces, qué es un punto?

  • Es una ubicación exacta en el espacio.
  • No tiene dimensiones: no tiene largo, ancho ni grosor. Es decir, no ocupa espacio.
  • Se representa con una letra mayúscula, como por ejemplo el punto A.
  • Aunque en los dibujos lo vemos como un pequeño círculo o marca, eso es solo una representación visual. En realidad, un punto es una idea abstracta.

En matemáticas, la noción de «punto opuesto» suele aparecer en contextos como la geometría analítica o la simetría, y se refiere a un punto que está en la posición contraria respecto a un punto de referencia, como un origen o un centro de simetría.

Ejemplo en el plano cartesiano:

Supongamos que tenes un punto A(x, y). Su punto opuesto respecto al origen (0, 0) sería el punto A'(-x, -y). Esto significa que A y A’ están a la misma distancia del origen, pero en direcciones opuestas.

Discurso del amo:

  • S₁: El Amo, el significante que ordena.
  • S₂: El saber subordinado al Amo.
  • $: El sujeto dividido
  • a: El objeto a, causa del deseo, que queda como resto.
  • Discurso analítico:
    • a: El objeto causa del deseo, en posición de agente.
    • $: El sujeto dividido, que responde.
    • S₁: El significante amo, que aparece como producto.
    • S₂: El saber, que se revela en el proceso.

En el discurso del Amo se impone un orden sin cuestionarlo. El saber está al servicio del poder y el sujeto queda alienado, dividido. Es el discurso de la autoridad, del mandato, del control. 

En el discurso analítico, el objeto a en el lugar del agente, haciendo aparecer el significante amo (S1) que ordena al sujeto. El saber no está dado, se construye en el análisis por lo que es el discurso del inconsciente, del deseo, de la verdad subjetiva.

Si prestamos atención a los elementos de ambos discursos, el analítico y el amo, vemos que se intercambian en diagonal sus componentes. El discurso analítico se inicia con el producto del discurso amo, es decir, el objeto a.

La segunda cuestión  a tener en cuenta para captar la lógica detrás de lo que Lacan enuncia, es decir, su pensamiento estructural, son aquellas cuestiones que Lacan trabaja en la primer clase del seminario y que trataremos de sintetizar a continuación:

Lacan en su formulación del discurso del amo en su relectura de la dialéctica de Hegel, trabaja la distinción entre el saber-hacer del esclavo y el saber del amo, siendo este ultimo el que forma la episteme y el primero el que construye la doxa (la opinión desde el hacer). Es decir, del lado del esclavo podemos situar el saber intuitivo tal como describe Kant, el saber-hacer, mientras que del lado del amo situamos el saber que refiere o da cuenta de un saber epistémico construido a partir de la actividad del esclavo (en términos Kantianos, serian los juicios sintéticos). 

El saber del amo entonces, se construye a partir de la expropiación del saber del esclavo pero también genera un segundo movimiento: lo transforma en una teoría, una episteme. Entonces el primero, el saber del amo, pierde su carácter instrumental o pragmático, el cuerpo que hace, por lo que conforma un saber alienado de la accion transformadora que le dio origen.

Episteme: saber transmisible

Saber-hacer: técnicas artesanales, saber intuitivo.

Saber de amo: ¿por que ese saber es de esa forma y no de otra?. Reflexión sobre el saber que no se encuentra en el esclavo de forma explicita, pero si tácita o practica. 

Objeto a: El resto producto de la dialéctica amo-esclavo en el sentido de plusvalia. También se puede pensar en el resto entre la necesidad y la demanda, tal como formula Lacan.

Entonces tiene sentido la relación entre deseo (demanda-necesidad), objeto causa del deseo (objeto a), plus de goce y goce del amo (o del Otro).

El discurso filosófico, por lo tanto, conforma el saber amo por excelencia ya que se construye a partir de la expropiación del saber-hacer de lo cotidiano y se formaliza, se universaliza, como un saber epistémico.

Situadas estas primeras cuestiones, podemos continuar con la lógica del texto.

¿Qué es el padre (un padre)?

Lacan continua diciendo algo muy importante para situar al concepto de padre desde su esquema conceptual referido a su carácter de función, tal como trabajamos en torno a la metafora paterna en otro trabajo. También nos parece importante mencionar que en esta clase Lacan hace múltiples referencias al concepto de lugar-posición y al de función por lo que recomendamos consultar nuestro trabajo anteriormente mencionado, para no caer en el error común de personificar al termino o concepto de padre.

Lacan dice que el termino de padre sirve como filum, es decir, como aquel concepto que en biología, «filum» (plural: «phyla») significa «filo», se refiere a una categoría taxonómica que agrupa organismos con características similares y que se consideran parte de una misma «forma» (estructura) fundamental. Dicho de otra forma el termino «padre», sirve como categoría para agrupar ciertos fenómenos subjetivos y no representa a un ser humano..

Aquí, una vez mas, queda muy en claro como Lacan estructura su pensamiento y su pedagogía de una forma muy distinta a la Freudiana. Para Lacan, el padre no es el padre-persona, pero tampoco es la «ley encarnada» que se suele interpretar como el ejercicio concreto del limite o la frustración a partir de la intervención del padre en lo real. Lo que esta diciendo Lacan, es que el padre es un filum, dicho de otra forma, un conjunto de elementos similares (significantes), tal como el mismo hace referencia todo el tiempo a la topología, y a partir de lo cual, cobra sentido la función de metáfora paterna y su concepción de la cadena significante.

Lacan también realiza la advertencia que si uno se centra en la idea de las identificaciones en la infancia, se «puede llegar a un embrollo extraordinario». Embrollo al que justamente arriban los postfreudianos dentro de los cuales se pueden incluir a un buen numero de sus propios discípulos llamados «lacanianos». Al respecto, Lacan lo dice con todas las letras mas adelante en el texto: el complejo de Edipo no sirve para nada en el contexto analítico.

Nuevamente aquí, vemos en el autor, una eterna insistencia en marcar lo mismo, aunque a veces de formas distintas, por lo que podemos pensarlo en clave de diagnostico y de propuesta pedagógica: Lacan se da cuenta que si debe repetir lo mismo aunque de formas diferentes, es porque ve en sus seguidores y/o en buena parte del conjunto de los analistas, que algo de lo que intenta decir, no genera el impacto que el pretende. 

¿Que es lo que va a anunciar de nuevo? 

Que los medios de goce, o la forma de gozar, es lo que el llama saber, y este saber tiene lugar, tal como mencionamos mas arriba, en el marco de la dialéctica del amo y el esclavo.

En este sentido, otro error común es intentar todo el tiempo leer al concepto de goce desde la experiencia de satisfacción freudiana, cuando en realidad, Lacan todo el tiempo lo articula con el plano simbólico o semiótico: con el concepto de demanda como en su formula del goce en el marco del grafo del deseo y como aquí mismo, en relación al saber en juego por la dialéctica del amo y el esclavo.

Dicho de otra forma y como continuaremos trabajando a lo largo de este trabajo, podemos afirmar entonces que el goce en Lacan no tiene nada que ver con el cuerpo biológico.

Hipótesis entonces: Goce = ejercicio del saber (del amo)

Lacan continua definiendo al significante amo de una forma muy muy clara si es que uno se despoja de las ideas previas que obstaculizan epistemológicamente la aproximación al sentido que el autor propone:

El significante amo puede ser cualquier significante, pero la clave está en que «el sujeto al que representa no es univoco».

Definición de univoco: En filosofía, «unívoco» describe un término o concepto con un único significado claro y definido en todas las circunstancias.

El sujeto, al mismo tiempo que es representado por el significante, tampoco lo está, «ya que hay algo que permanece oculto en relación a este mismo significante«.

En la cita, el amo encuentra su verdad por medio del trabajo del esclavo, al cual conocemos a partir de de la perdida de su cuerpo (el del esclavo). Cuerpo (del esclavo), a partir del cual el Amo conserva para conservar su acceso al goce, es decir, la obtención de su propia posición de amo.

El padre entonces, podría entenderse como esa figura inaugural del lugar del amo, tal como Lacan retoma la tesis Freudiana en «Psicología de las masas y análisis del yo», otorgándole el estatus de identificación primordial por ser merecedor de su amor, ya que a diferencia de la madre, el padre no tiene una teta que medie en su relación con el/la niño/a. Esto es interesante, porque es una relación con la pura demanda de amor, es decir sin intervención de la satisfacción en juego en el acto de alimentación.

Recordemos que el saber en clave de episteme que el amo extrae del hacer del esclavo, es decir, del cuerpo del esclavo, queda alienado de esa misma condición de producción inicial, tal como la filosofía se separa, se diferencia, se aliena del hacer cotidiano de los hombres y las mujeres.

Entonces el saber del amo, es un saber separado de la experiencia y del cuerpo.

El saber del Amo, al igual que las matemáticas y la forma en que Lacan representa las funciones a través de matemas, se representa a si mismo. Esto es muy importante, ya que lo que indica es que no representan a personas, sino a la forma estructural de estas, contemplando las nociones de lugar y función y en relación al resto de los elementos en juego. Dicho de otra forma, A, no es un otro persona, sino un lugar topológico tal como ya trabajamos en Estructura, Función y Lugar.

«Este discurso del inconsciente corresponde a algo que depende de la institución del propio discurso del amo. A esto se le llama inconsciente.»

El inconsciente entonces, depende del discurso del amo.

Fíjense como todo el pensamiento de Lacan cobra coherencia a partir de cualquier concepto, cualquier frase, cualquier momento de su enseñanza o escritos, en el que podamos intentar comprender algo: si el onconciente depende del discurso del amo ¿Cuál es el primer discurso del amo en la constitución del sujeto? ¿Cuál es el primer discurso del Otro?.

La mayoría de Uds, seguramente ya llegaron a la conclusión que el 1er discurso del Otro es la lengua materna, la violencia primaria de Piera, LaLengua en Lacan. También, posiblemente, habrán llegado a la conclusión que el primer discurso amo en la constitución de la subjetividad, es la de la prohibición del incesto y que como ya sabemos, generalmente es posibilitada por la función paterna. Esta ultima conforma la primera orden, el primer mandato, el primer funcionamiento de la función paterna. De aquí también podemos hacer una diferenciación que a menudo no se contempla, y es la de diferenciar el concepto de Otro del de Amo, y del de Padre como función y como significante. Son todas cosas muy distintas, pero como vimos, relacionadas.

De esta forma podemos pensar que un significante en el lugar del Otro puede funcionar como Amo o no, como Padre o no. Es decir, un significante que ha perdido, al menos momentáneamente, su atributo de arbitrariedad del sentido (lo cual, si somos excaustivos, ya no podría llamarse significante, porque la definición de esta ultima, implica la arbitrariedad significante).

Como hipotesis, entonces, le dejo una pregunta que aun no he investigado: ¿el super yo freudiano puede pensarse en Lacan como la estabilización del sentido de la función paterna en un significante? .

Si la respuesta es «sí», ahí, entonces, tenemos el origen del nombre-del-padre y su relación con la función metafórica paterna, y a través de ella, de la significación fálica.

Aquí hemos llegado al mismo punto del inicio, el discurso del amo es el reverso, complemento, del discurso analítico, es decir del inconsciente y su verdad.

«La inserción en el goce se debe al saber».

Lacan inicia la parte 2 del seminario, formalizando la estructura del Discurso Amo teniendo en cuenta el contenido a partir de su forma abstracta:

«En este discurso, el sujeto se encuentra vinculado, con todas las ilusiones que eso comporta, con el significante amo, mientras que la inserción en el goce se debe al saber» (al saber del amo).

Para poder entender esta cita y todo lo que sigue en el texto, es necesario pensar al Sujeto, tal como lo piensa Lacan, como sujeto del intervalo, es decir, como un sujeto que aparece a partir de la enunciación (que no es lo mismo que el sujeto «de la» enunciación, es decir, el que emite el mensaje desde la conciencia).

Esquema que complejizamos a partir del presentado por Alfredo Eidelsztein:

Si la inserción del sujeto en el goce se debe al saber (episteme) es imposible entonces, de forma argumental, pensar al goce como lo indecible, como lo real o como lo pulsional tal como se escucha muchas veces, ya que el goce entonces, pareciera tener vinculo, relación, con el saber y por lo tanto con el registro de lo simbólico.

Citamos una referencia del psicoanalista Alfredo Eidelsztein al seminario 14 de Lacan en donde se refiere al capitulo «Las categorías» de la obra «Organon» de Aristóteles:

Lacan se está preguntando cuáles son los efectos sobre el goce de la introducción de un sujeto en Lo Real, ésta economía, y dice que para establecerlo respecto del goce hay que postular principios.

Primero:

A saber, que si nosotros introducimos el goce es bajo el modo lógico de lo que Aristóteles designa ousía[10] una substancia (acá es cuando aparece la unión firme entre goce y sustancia). Es decir, alguna cosa (muchas veces define al goce como “algo”, quelque chose) muy precisamente, que no puede ser o estar (porque en francés être es ser o estar). Es así que se expresa en su libro “Las categorías”[11], que no puede atribuirse a un sujeto ni poner en ningún sujeto.»

Segundo:

Es alguna cosa, quelque chose, (el goce como quelque chose) que no puede ser susceptible “de más ni de menos”, no se introduce en ningún comparativo, ningún signo de “menor o mayor que” o incluso “menor o igual a”.

Entonces, el goce no es energía, primera distinción esencial con el concepto de pulsión de Freud. El  goce seria una sustancia lógica que no puede atribuirse a un sujeto ni poner en ningún sujeto, y que tampoco puede ser cuantificable.

«El goce, en esta primera acepción de Lacan, pasa a tener estatuto lógico. Como la lógica se aloja en el lenguaje y el pensamiento el goce pasa a ser algo que habita en el mundo del lenguaje y del pensamiento. Entonces, goce es algo, una categoría lingüística-del pensamiento, no es algo de la índole de la energética corporal, no tiene que ver con pulsión de muerte, no tiene nada que ver con libido, Lacan no está argumentando en ese sentido. No está hablando ni cerca de ese universo; está hablando de otro universo.» Alfredo Eidelsztein en la Segunda de las dos clases dictadas en ALEF[1] (Asociación Latinoamericana de Estudios Freudianos) en el año 2014.

Continuamos con el seminario XVIII:

Aquí Lacan dialoga con Marx para conceptualizar el concepto de plus de goce en torno a la dinámica y la génesis de la plusvalía, como el excedente monetario en la relación productiva:

S (plusvalia)= ingresos – (C+V)

C es el capital constante (las cosas) y V el capital variable (el obrero).

Habíamos dicho que el saber del amo tenia que ver con los medios de goce, porque se obtiene a partir de la extracción del saber-hacer perdiendo, resignando, el cuerpo del esclavo (el amo es ocioso, no es el que hace, ni el que trabaja, sino el que se apropia).

En este punto, paciera entonces la siguiente equivalencia según lo que Lacan esta diciendo: «perdida de goce» (del esclavo) = función «plus de goce» (ganancia del amo), por lo que nos lleva a pensar que entonces que el goce es lo que se pierde a partir de la alienación (del esclavo con respecto a su saber, y del amo con respecto al hacer). Entonces, a la inversa, el goce que no se pierde, es un goce que es análogo al plus de goce, es decir, está echo de lo mismo, pertenece al mismo conjunto, la misma sustancia lógica. Esta conclusión es necesaria por pura estructura lógica de la argumentación y del sentido en que Lacan utiliza los términos «lugar», «conjunto» y «función»..

Pareciera que todo lo que Lacan dice, y formula en términos matemáticos y topológicos tiene este sentido, por el cual, si seguimos la cadena lógica de su pensamiento llegamos a una conclusión que se nos aparece como necesaria. Mi hipótesis es que justamente recurre a esta forma de argumentación, para evitar quedar «atrapados» en el contenido, en los valores concretos que cada variable puede asumir, lo que seria de forma contraria a la idea de constante en el sentido postfreudiano: padre de carne y hueso = ley (variable y constante en matemáticas).

En términos de Marx, la plusvalia que obtiene el capitalista no es producto del trabajo de éste, ya que necesita al trabajador para obtenerla (el esclavo). A su vez, el trabajador no es dueño de los medios de producción por lo que ofrece su fuerza de trabajo (su cuerpo) a cambio de un salario, alienándose con respecto al valor agregado simbólico de su producción (a diferencia del artesano que si se reconoce en su obra). El esclavo entonces pierde parte de su saber-hacer y que es reabsorbido como saber (episteme) del amo. Pero esa episteme del amo no es exactamente lo mismo que se le apropia al esclavo, sino que hay un plus. Las teorías filosóficas implican un plus de saber con respecto al saber-hacer cotidiano de los hombres.

Mas sentido cobra aun, nuestra hipótesis: Goce = ejercicio del saber (del amo)

Entonces el goce no es algo que siente el propio cuerpo biológico, ni siquiera es algo que parte desde allí. El que goza, nunca es

Entonces hasta aquí, no podemos entender al goce en términos de cantidades, ya que la plusvalía como concepto no da cuenta de una cantidad medible, sino de una función tal como escribimos mas arriba. La plusvalía como concepto no es equivalente al de dinero que si se puede cuantificar.

Lo que se si puede hacer con el concepto de plusvalia, es pensarse como presencia pero solo desde el lado del capitalista, es decir, del amo, por lo que el goce, seria siempre desde el lugar del Otro.

Segunda hipótesis: El goce es siempre goce del Otro, del Amo (con todo lo que implica el concepto de Otro, como lugar y como función).

Tercera hipótesis: De lado del sujeto, entonces, hay placer, displacer, angustia, saber y verdad.

Dicho todo esto, podríamos también afirmar que el amo goza del cuerpo del esclavo, pero condición de ese goce, es la obtención del plusvalor. Vemos aquí, que la idea de cuerpo no lo es en el sentido orgánico, sino en cuanto a necesidad lógica para que el concepto del plusvalor tenga sentido.

Mi mujer no es nada para mí. Es muy cierto que en este momento se le ofrece el goce del Otro y ella no lo quiere, porque lo que ella quiere es el saber como medio del goce, pero para que sirva a la verdad, a la verdad del amo que ella encarna como Dora.

¿Y cual es este saber como medio del goce que Dora quiere? Ya lo dijimos en otro lado, el saber a la respuesta ¿Qué es ser una mujer?. Dicho de otro modo, a Dora no le interesa la posición del saber-hacer con su sexualidad (posición del esclavo), lo que le interesa es este saber del amo que da cuenta de la verdad del sujeto, la pregunta sobre el ser y que en el caso de la histeria toma la forma sobre la sexualidad femenina.

Sigamos trabajando el concepto de goce y recordemos las palabras propias de Lacan cuando cita a Aristoteles en el Seminario XIV:

«A saber, que si nosotros introducimos el goce es bajo el modo lógico de lo que Aristóteles designa ousía, una substancia»

«Es así que se expresa en su libro “Las categorías», que no puede atribuirse a un sujeto ni poner en ningún sujeto.»

Aristóteles en «Las Categorías» trabaja extensamente el concepto de Ousía:

  1.  La ousía primera es el individuo concreto, un conjunto (sýnolon) compuesto de materia y forma (hile-mórfico). Sustancia primera es la entidad realmente existente, no abstracta ni fruto de una operación de la imaginación y el entendimiento; y 
  2. La sustancia segunda es la forma esencial de un ser, su estructura característica, esto es, lo que responde a la pregunta por el quid de la cosa (quid est?), o sea: géneros y especies: su esencia (essentia).

Si la ousia no puede atribuirse a un sujeto ni poner en ningún sujeto, queda claro que estamos hablando entonces de la «sustancia segunda», es decir, de su valor de categoría:

Hombre es una categoría que no está en Juan, ni es Juan. En sentido estricto podríamos sostener que Juan pertenece a la categoría hombre. En otro trabajo ya habíamos mencionado la lógica de conjuntos a la que Lacan hace referencia todo el tiempo porque es parte de la topología que utiliza.

Otra cuestión muy interesante y que se articula perfectamente con la dialéctica del amo y el esclavo que venimos trabajando, es que el concepto Ousia de Aristoteles implica también la alienación de su forma primera. ¿Lo ven? La categoría hombre (o caballo, o lo que sea) no está en Juan, pero necesita a Juan para existir, de la misma forma que el saber del amo no está en el esclavo, pero es necesario este ultimo para que exista el primero.

El principio dos del Goce que especifica Lacan, implica que no se puede aplicar la propiedad de mas ni de menos. La categoría hombre no se puede pensar en menos o en mas, o se aplica o no se aplica, pero no hay menos o mas hombres como categoría.

Conclusión ineludible entonces: El goce para Lacan corresponde al orden simbólico, al lenguaje y tiene forma o estructura lógica, como el concepto de ousia segunda de Aristoteles. 

Finalizando el Seminario 20, Lacan se pregunta ¿Qué es el significante? (Versión Staferla)

«El significante es por hoy, la causa material del goce. La causa final del goce. Es lo que le hace ¡alto! al goce. El significante es la causa eficiente del goce (Aristóteles, causa eficiente). La causa formal del goce es la gramática.» 34b

Sigamos con el seminario:

Cuando dice «la exclusión del buen goce, el burdo, el simple goce» podríamos pensar que esta hablando del esclavo.

«Fuerza de acumulación con respecto al objeto que constituye la causa del deseo, o sea el capital de libido que se acumula debido, precisamente, a la inmadurez infantil, la exclusión del goce que otros llamarían normal»

Interesante cita, porque justamente diferencia libido de goce, ya que «el capital de libido» implica la «exclusión de goce». Nuevamente, estamos en el plano en el cual podemos afirmar que el goce, siempre es del Otro, y nuevamente hace referencia a Marx y la plusvalía que obtiene el capitalista.

«A encierra un gocegeneralmente llamado Dios, con quien vale la pena jugarse a todo o nada el plus de goce, ese funcionamiento que se llama super yo«. 

René Descartes, en su filosofía, identifica tres tipos de sustancia: la res cogitans (sustancia pensante o mente), la res extensa (sustancia extensa o material) y la res infinita (Dios o sustancia infinita).

Por lo que nuevamente, por otra vía, llegamos a la idea de que el goce en Lacan no tiene nada que ver con el cuerpo orgánico como si el concepto de libido de Freud, ni con la energía, ni con la mente o el yo. Implica otro tipo de sustancia: lógica.

Para finalizar, dejamos una cita que sintetiza muy bien el lugar del padre.

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