Esta propuesta de formación para operadores comunitarios busca brindar herramientas teóricas y prácticas a referentes barriales para que actúen como gestores en la resolución de conflictos y como nexos efectivos entre la comunidad y los servicios institucionales. La capacitación se fundamenta en un abordaje colaborativo e integral, promoviendo la cultura del diálogo y el fortalecimiento de las redes territoriales.
A continuación, se presenta el resumen de los contenidos principales:
1) Conceptos Fundamentales en Psicología Social.
Este bloque introduce al operador en el marco teórico necesario para comprender la complejidad de los fenómenos humanos, evitando explicaciones simplistas o reduccionistas y enfocándose en la praxis comunitaria.
- La Praxis como Eje: Se define la psicología social no solo como teoría, sino como una praxis donde se anudan de forma dialéctica la epistemología (teoría), la metodología (procedimientos) y la técnica (intervención). El operador aprende que su práctica en el territorio es, en sí misma, una tarea de investigación y transformación social.
- El Objeto de la Psicología Social (El «Entre»): Se aborda el estudio de los fenómenos que ocurren en el espacio topológico «entre» los individuos. Se entiende que lo psíquico es una resonancia de lo específicamente social y que el sujeto se constituye en una trama de relaciones sociales.
- Diferenciación entre los conceptos de individuo, persona y sujeto.
- Dimensiones del Sujeto: Se analiza al sujeto desde tres recortes fundamentales:
- Dimensión Deseante: ¿Qué siente? (Afectos y deseo singular).
- Dimensión Productora: ¿Qué hace? (Su contribución a la reproducción social y el trabajo).
- Dimensión Cognoscitiva: ¿Qué piensa? (Las categorías con las que construye su realidad).
- Del Síntoma al Problema Psico-Social: Se enseña a distinguir entre un fenómeno psicosocial, un síntoma (contradicción interna que genera padecimiento) y un problema (cuando ese padecer se convierte en un obstáculo reconocido por la comunidad para su propia reproducción).
- Concepción Dramática de la Realidad: El operador aprende a observar la realidad en forma de escenas, donde el «texto» de los sujetos (lo que dicen y hacen) se funde con el contexto social y político (la historia, las relaciones de poder y de producción).
- El Método Dialéctico: Formación en el pasaje de lo concreto (lo manifiesto) a lo abstracto (las múltiples determinaciones que lo causan) para reconstruir la génesis de los problemas y evitar la «recaída en la inmediatez» o el juicio apresurado. El método no solo implica una herramienta de investigación psicosocial, sino también un potente recurso para problematizar lo que nos aparece a los sentidos como “ya dado o construido”, como los prejuicios, las verdades instaladas o las resistencias a los cambios.
- El concepto de dispositivo: Dispositivo de subjetivación y dispositivos grupales. La relación con el concepto de poder y las formas de construcción de subjetividad.
- Representaciones sociales e ideología: El rol de los medios de comunicación, la educación y los modos de producción en la construcción de la subjetividad.
2) Gestión de Conflictos y Mediación Comunitaria.
Este bloque se centra en transformar la visión tradicional del conflicto, entendiéndolo como una oportunidad de cambio y aprendizaje social.
• Análisis del Conflicto: Identificación de las partes, percepciones, posiciones (lo que se dice querer), intereses (lo que realmente se quiere) y necesidades básicas.
• Herramientas de Comunicación: Desarrollo de la escucha activa, el manejo de las emociones y el reconocimiento de los prejuicios como obstáculos para la intervención.
• Técnicas de Intervención: Uso de preguntas (abiertas, cerradas y circulares), el parafraseo para neutralizar agresiones y la legitimación para crear un clima de confianza.
• Métodos Participativos: Introducción a la negociación colaborativa (ganar-ganar) y la facilitación en ámbitos vecinales.
3) Consumos Problemáticos.
La formación propone un cambio de paradigma: pasar del modelo médico hegemónico a un modelo social comunitario.
• Abordaje Integral: Entender el consumo como un proceso histórico-cultural, centrando la intervención en el sujeto y su contexto (familia y comunidad) y no solo en la sustancia.
• Marco Legal y Derechos: Aplicación de la Ley de Salud Mental 26.657, que reconoce a los usuarios como sujetos de derecho y prohíbe prácticas estigmatizantes.
• Dispositivos de Acompañamiento: Conocimiento de espacios de «bajo umbral» como las Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC), que facilitan el acceso a la salud y la inclusión social sin exigencia de abstinencia inmediata.
4) Ley de Educación Sexual Integral (ESI): Prevención de Violencias y Discriminación.
Este módulo vincula el marco legal con la práctica territorial, enfocándose en la restitución de derechos y la transformación de las dinámicas de exclusión.
• Acceso a la Justicia e Inclusión: El paradigma de la ESI incluye la noción de acceso a justicia como una política de inclusión social, garantizando que los sectores más vulnerables puedan ejercer sus derechos fundamentales en una sociedad más justa e igualitaria.
• Desarticulación de Prejuicios y Estigmas: El operador se capacita para reconocer que los prejuicios (predisposiciones para aceptar o rechazar a las personas por características sociales reales o imaginarias) son obstáculos críticos para la convivencia. Su rol es promover relaciones positivas entre grupos sociales para disminuir la discriminación y los sentimientos de desvalorización hacia otros.
• Análisis de Relaciones de Poder y Género: Se utilizan herramientas de la psicología social para identificar cómo las relaciones de poder se manifiestan en la comunidad. Se analizan escenas de la vida cotidiana donde el discurso femenino o de las disidencias aparece desautorizado, como en dinámicas de «centralismo paterno», permitiendo al operador intervenir para facilitar el diálogo y el reconocimiento mutuo. Se trabajarán los conceptos de heteronormatividad, patriarcado y estereotipo de genero desde la optimas de los dispositivos de construcción de subjetividad.
• Detección del Síntoma Social: El operador aprende a distinguir cuando la violencia o la discriminación dejan de ser hechos aislados para convertirse en un síntoma psicosocial; es decir, una contradicción que genera un padecimiento social insoportable y actúa como un obstáculo para el desarrollo de la comunidad.
• Intervención y Redes de Sostén: Ante situaciones detectadas de violencia familiar o vulneración de derechos, el operador actúa como un nexo efectivo, brindando contención primaria y derivando a los vecinos a servicios de salud, apoyo psicológico y asesoramiento legal dentro de la red federal, provincial o municipal de centros de asistencia.
4) Violencias: Violencia de Género, Violencia Intrafamiliar, Violencia vecinal.
El operador debe estar capacitado para detectar y derivar situaciones complejas mediante el trabajo en red.
• Perspectiva de Género: Incorporación de una mirada sensible a las disidencias y mujeres en situación de vulnerabilidad, articulando con recursos específicos como la Mesa local de la No Violencia.
• Prevención y Detección Temprana: Identificación de diversas conflictivas como problemas de salud, familia, temas de vecindad y uso del espacio público.
• Gestión del Conflicto Social: Comprensión de las dinámicas de violencia y poder, diferenciando el rol de asistencia del de control social.
5) Vulnerabilidad, Infancias y Adolescencias.
Este bloque aborda la intervención con niños, niñas y jóvenes desde un enfoque de protección integral de derechos, superando las viejas lógicas punitivas o tutelares.
• Cambio de Paradigma (Ley 26.061): Formación en el pasaje del modelo «tutelar» (donde el joven era objeto de compasión o represión) al modelo de protección de derechos, donde niños y adolescentes son reconocidos como sujetos de derecho con garantías plenas. El derecho a ser oído, el interés superior del niño, la corresponsabilidad y el concepto de autonomía progresiva.
• Abordaje de la Vulnerabilidad Social: Comprensión de la vulnerabilidad no como una carencia individual, sino como un proceso psicosocial que afecta principalmente a jóvenes de sectores urbanos pobres.
• Seguridad Dinámica y Rol Socioeducativo: Implementación de estrategias que prioricen la educación y el trato interpersonal basado en el respeto por sobre el control físico o el castigo. El operador actúa como un modelo de identificación y un referente positivo que ayuda a los jóvenes a construir proyectos de vida ciudadanos.
• Gestión del Conflicto en Adolescencias: Capacitación en técnicas para prevenir y mediar en conflictos mediante estrategias no violentas, transfiriendo a las y los jóvenes, herramientas para que ellxs mismos puedan resolver sus disputas de forma constructiva.
• Intervención en Situaciones Críticas: Análisis de la tensión entre las funciones de «cuidado/asistencia» y «control/seguridad», especialmente en contextos de alta complejidad para evitar la reproducción de prácticas violentas o estigmatizantes.
• Articulación de Redes de Infancia: Fortalecimiento del trabajo en red con escuelas, programas juveniles (como Envión) y organismos de derechos para garantizar que la privación de libertad o la vulnerabilidad social no impliquen la pérdida de otros derechos fundamentales como la salud y la recreación.
6) Vulneración de Derechos en el Ámbito Digital.
Este bloque aborda el rol del operador frente a las nuevas formas de violencia y riesgo que surgen en el entorno digital, aplicando el paradigma de protección integral de derechos.
• Nuevos Escenarios de Vulnerabilidad: En consonancia con el cambio de paradigma de la Ley Nacional 26.061, se reconoce que niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos también en los espacios virtuales. El operador debe estar alerta ante situaciones donde el entorno digital se convierta en una vía para la vulneración de la integridad o la intimidad de los jóvenes.
• Detección de Grooming y Violencia Digital: Se incluiría el estudio del Grooming como una forma de acoso sexual en la red y el uso de herramientas como la Guía EMMA para la detección temprana y el abordaje de la violencia de género digital.
• El Operador como Referente y Nexo: Ante conflictos o delitos en el ámbito digital, el operador comunitario actúa como un líder positivo y nexo entre la familia y los recursos institucionales adecuados. Su tarea es brindar una adecuada contención primaria y, de ser necesario, facilitar la derivación a servicios especializados o judiciales.
• Prevención y Ciudadanía Digital: La formación promueve que los operadores trabajen con los jóvenes, hábitos de convivencia que se trasladen al mundo virtual, transfiriéndoles herramientas para la resolución de conflictos de manera no violenta y el respeto por los derechos propios y ajenos.
• Articulación de Redes ante la Emergencia: Frente a problemáticas complejas en la red, el operador debe fortalecer el trabajo en red interinstitucional, vinculando a la comunidad con organismos de protección de derechos, juzgados específicos y centros de salud mental si la situación lo requiere.
7) Dinámicas de Grupo y Técnicas de dramatización.
Este módulo se enfoca en la utilización del grupo como un espacio de aprendizaje y transformación, empleando herramientas que permiten «poner y vivir en el cuerpo» las situaciones de conflicto.
• Didáctica: La formación se basa en una metodología de participación activa donde el conocimiento se construye colectivamente. Se busca que los aprendizajes tengan una intencionalidad operativa, es decir, que influyan directamente en la acción territorial del operador.
• Técnicas de Dramatización y Juego de Rol: Se utilizan juegos de rol y dramatizaciones de casos reales para que los participantes puedan ensayar el rol del operador, practicar la escucha activa y experimentar el cambio de perspectiva al ponerse en el lugar del otro. En las escenas a dramatizar, se integrarán las temáticas de los módulos anteriores.
• Dinámicas de Grupo: El curso emplea el trabajo en pequeños grupos y técnicas específicas que permitan observar y analizar las interacciones, las emociones y los prejuicios que surgen en la comunicación. Se aplicarán técnicas durante todo el curso, pero en el marco del presente modulo se trabajará la articulación con la teoría.
• Teoría del Vínculo: Se incorporan conceptos de la teoría del vínculo(como la de Pichon Rivière, el psicoanálisis vincular, la escuela francesa y el esquizoanalisis) para comprender cómo se establecen las relaciones afectivas y sociales en la familia y la comunidad, lo cual es fundamental para el abordaje de consumos problemáticos y la gestión de conflictos comunitarios.
• El Grupo como Red de Sostén: Se promueve la interacción y el lazo social entre los participantes, entendiendo que el trabajo comunitario requiere de una red socioafectiva sólida tanto para los usuarios como para los propios operadores
8. Planificación Situacional y Gestión de la Praxis.
Este módulo capacita al operador para alejarse de los planes rígidos y estáticos, adoptando una metodología de trabajo que reconoce la complejidad y el conflicto como ejes centrales de la realidad social.
• Superación de la Planificación Tradicional: (Información externa): Siguiendo el paradigma de Matus, se propone pasar de una planificación «normativa» (un plan único sobre el papel) a una planificación estratégica situacional, donde se asume que no existe un solo diagnóstico «verdadero», sino tantas realidades como actores hay en el territorio, cada uno con su propio «mapa» o percepción del conflicto.
• El Operador como Sujeto: Se enfatiza que el operador no es un observador externo y omnipotente, sino que está inmerso en la situación que desea transformar. Su planificación es una praxis, donde la teoría, la metodología y la técnica se anudan dialécticamente para responder a los problemas concretos del barrio.
• Análisis de Viabilidad y Redes: La planificación no solo se basa en lo que «debe» hacerse, sino en lo que es políticamente posible. Para esto, el operador utiliza el mapeo territorial para identificar fuerzas vivas (instituciones, clubes, líderes positivos) que pueden actuar como recursos o aliados en la resolución de problemas.
• Articulación de «Momentos» de Intervención: Se vincula el proceso de planificación con el método de ascenso de lo abstracto a lo concreto:
◦ Momento de Explicación: Reconstrucción de la génesis de los problemas sociales, buscando sus múltiples causas y no solo el síntoma superficial.
◦ Momento de Acción (Táctico-Operacional): La intervención efectiva en la «escena» social, evaluando constantemente el impacto de las acciones y reajustando el plan según la respuesta de la comunidad.
• Gestión de la Incertidumbre: El operador aprende a navegar en un «mar social» donde el azar y la resistencia de otros actores son parte del juego, requiriendo una metodología abierta y una gran capacidad de escucha y mediación para mantener el rumbo de los proyectos comunitarios.