🧠✨ Sentirse acompañado puede marcar la diferencia.
En Poiesis contamos con acompañantes terapéuticos altamente calificados y profesionalizados, no solo en cuanto a sus herramientas de intervención, sino también, en cuanto a los principios humanos de dignidad, empatía y ética.
El Acompañante Terapéutico: Un Aliado Estratégico en los Equipos de Salud
En el ámbito de la salud mental y la rehabilitación, el Acompañante Terapéutico (AT) se posiciona como un agente de salud fundamental, formado en nociones básicas de psicopatología y psicología para ofrecer contención a pacientes en estados crónicos o agudos. Su intervención no es aislada; nuestro equipo trabaja en estrecha colaboración con psicólogos y psiquiatras, siguiendo un encuadre profesional que garantiza la coherencia del tratamiento.
¿Cuál es el Rol del Acompañante Terapéutico?
El AT es un profesional que se inserta en la cotidianeidad del paciente. A diferencia del consultorio, el acompañante está presente en el entorno habitual, alojando las dolencias del sujeto y ayudándolo a desenvolverse en su día a día. Su rol es ser el puente que permite poner en acción lo que el paciente trabaja en sus sesiones clínicas, facilitando que el tratamiento se sostenga con mayor facilidad.
Funciones Principales:
• Fomento de la Autonomía: Ayudamos al paciente a recuperar su autovalimiento, estimulando sus funciones cognitivas y acompañándolo en actividades diarias como el uso del transporte público o la asistencia a centros de día.
• Sostén de Vínculos: Mediamos y prevenimos situaciones de conflicto en el entorno familiar, social y laboral, restableciendo la red de contención del paciente para evitar su estigmatización social.
• Apoyo en el sostenimiento de procesos de aprendizaje: Un AT puede desempeñarse en el contexto educativo complementando y facilitando situaciones de aprendizaje en sintonía con la función pedagógica primaria del/la docente. Si bien su función no es la de enseñar contenidos específicos, puede realizar intervenciones que faciliten y desarrollen las capacidades y las posibilidades para aprender (ver más).
• Recurso Clínico en Crisis: Funcionamos como una alternativa a la internación en momentos críticos (internación domiciliaria), ocupándonos de informar diariamente al médico tratante sobre la evolución del caso. Es importante diferenciar el rol del AT del de enfermería o del de cuidador domiciliario, ya que no es función del AT realizar curaciones, administrar medicación o realizar limpiezas o tareas de higiene sobre las personas.
• Apoyo en Transiciones: Acompañamos procesos de externación, facilitando la reinserción social y familiar, o procesos de internación, haciendo que esta transición sea menos violenta y más terapéutica tanto para el paciente como para su familia.
El rol del acompañante terapéutico es importante en diversas problematicas:
- Trastornos psicóticos (Paranoia, esquizofrenia, melancolía, cuadros bipolares)
- Trastorno del estado del ánimo. Depresiones. Bipolaridad.
- Trastornos de ansiedad. Fobias.
- Consumos problemáticos (adicciones, etc.).
- Trastornos de la conducta alimentaría. Bulimia. Anorexia.
- Trastornos de la personalidad.
- Alteraciones severas de la conducta en la infancia.
- Enfermedades psíquicas y discapacitantes en la infancia-adolescencia.
- Patología psiquiátrica y neurológica del adulto y de la vejez.
- Neurosis obsesiva, Histeria, Neurosis de angustia (ataques de pánico)
- Afecciones clínicas (pacientes oncológicos, portadores de HIV, con problemas renales, pacientes terminales o con discapacidad en general, motores y/o psicológicos).
Ventajas de Integrar un AT al Tratamiento
1. Evita la Cronificación: Al intervenir en lo particular de cada caso, se previene que el paciente se aísle o que su cuadro se vuelva crónico.
2. Mejora la Calidad de Vida: Especialmente en pacientes que viven solos o sin red familiar, el AT previene el aislamiento social.
3. Versatilidad: Nuestra intervención es efectiva en una amplia gama de cuadros, desde trastornos psicóticos, de ansiedad y de la conducta alimentaria, hasta el acompañamiento en enfermedades discapacitantes, cuidados paliativos (oncología, procesos terminales) y patologías de la vejez.
4. Estrategia Personalizada: Cada paciente recibe un plan de trabajo adaptado a su problemática específica, diseñado bajo la supervisión del profesional a cargo.
Sobre el posicionamiento ético del acompañante: Es importante que la praxis del acompañante terapéutico se encuentre guiada por firmes y claros posicionamientos éticos centrados en las necesidades terapéuticas de las y los pacientes (que no es lo mismo que las demandas de estos últimos o de sus familiares). En este sentido, no se trata solo de asistir o cumplir con la presencia o con las demandas no profesionales, sino que también debemos incluir el trabajo por objetivos y la elaboración de un plan de intervención que nos permita planificar, evaluar y reflexionar sobre nuestra practica, al mismo tiempo que se trabaja en consonancia con los profesionales responsables del tratamiento del/la sujeto y de la supervicion de nuestro trabajo. Debemos recordar que trabajamos con sujetos y nuestra acciones u omisiones repercuten tanto en el paciente como en el lazo terapéutico. El posicionamiento ético en torno al cumplimiento de objetivos nos permitirá sumar eficiencia en el logro de resultados, al mismo tiempo que generamos una autonomía de forma creciente en la persona acompañada, incluso, con respecto a la relación acompañado-acompañante.
Por ultimo, queremos informar que nuestro equipo de acompañantes terapéuticos ofrece el soporte necesario para que la salud circule más allá del consultorio, transformando el entorno cotidiano en un espacio de recuperación y bienestar.
Nuestra forma de trabajar contempla la elaboración de un plan de trabajo e informes mensuales dirigidos a la persona que contrata el acompañamiento y/o a los equipos de salud.